Las mareas
Enviado por Admin en la categoría Curiosidades
el Domingo, 23 Julio, 2006
Es fácil olvidar los detalles de los fenómenos naturales cotidianos que nos rodean. Hoy en la playa se me ocurrió refrescar los conceptos de las causas y curiosidades de las mareas oceánicas con este artículo.
El fenómeno
Como todos sabemos, las mareas son los movimientos de agua causados por las fuerzas que la Luna y el Sol ejercen sobre nuestros mares, y que provoca una fuerte atracción del océano hacia estos astros. El primero en dar una explicación satisfactoria al fenómeno de las mareas fue Isaac Newton.
Existen 3 fuerzas principales que producen el fenómeno de las mareas, dos gravitatorias que son las de la Luna y el Sol y una cetrífuga por el propio giro de la Tierra. La combinación de las 3 provoca los diferentes estados de las mareas. Por simplificar vamos a despreciar el efecto de la centrífuga.
Cuando la Luna está justamente encima de un punto dado de la Tierra, la combinación de estas fuerzas hace que el agua se eleve sobre su nivel normal. Esto se conoce como marea alta o pleamar. Lo mismo ocurre con las regiones situadas en el lado opuesto de la Tierra. A la primera se le conoce como marea directa, mientras que a la segunda se le conoce como marea opuesta.
Asímismo, a lo largo de la circunferencia formada por las zonas perpendiculares al eje de mareas directa y opuesta se producen fases de marea baja o bajamar.
El otro componente de las mareas es la atracción ejercida por el Sol. Su periodo es de 23 horas. Y su intensidad entre el 20% y el 30% de la lunar. Como esta fuerza es menor que la de la Luna la frecuencia de las mareas está determinada por el pasaje aparente de la Luna alrededor de la Tierra, lo que toma apenas un poco más de un día. En la mayoría de las costas del mundo se producen dos mareas altas y dos mareas bajas cada día lunar (su duración media es de 24 hrs., 50 mins. y 28 segs.). Por tanto el ciclo se repetirá al día siguiente con un retraso de 50 minutos.
Cuando la atracción del Sol está alineada con la de la Luna en Luna Nueva y Luna Llena, ésos son los días en que hay mareas vivas, mientras que cuando las atracciones están a 90 grados las mareas son pequeñas y las llamamos mareas muertas.
Las alturas de las mareas vivas están gobernadas por la distancia de la Luna a la Tierra, siendo más grandes en el Perigeo (cuando la Luna está más cerca de la Tierra) y más pequeñas en el Apogeo (cuando la Luna está más lejos). El intervalo de tiempo que separa dos perigeos sucesivos es de 27.5 días.

Vocabulario
Flujo.- Se denomina a la marea entrante.
Reflujo.- Se denomina a la marea saliente.
Marea parada.- Período de aproximadamente en el que la marea no parece variar, justo cuando alcanza su nivel más alto o el más bajo.
Marea vaciante.- Cuando la marea pasa de pleamar a bajamar
Marea creciente.- Cuando pasa de Bajamar a pleamar.
Amplitud de la marea.- Es la diferencia de nivel entre la bajamar y la siguiente pleamar.
Carrera de marea.- También se denomina a la diferencia de nivel entre la bajamar y la siguiente pleamar.
Marea sigicia.- Marea viva.
Marea de cuadratura.- Marea muerta
Semiperíodo de marea.- Diferencia en el tiempo entre Pleamar y Bajamar.
Estoa de marea.- Es el momento en el que el nivel permanece fijo en la Pleamar o en Bajamar.
Estoa de corriente.- Es el momento en que la corriente asociada a la marea se anula.

La pesca
Los peces se arrimarán a la costa en busca de alimento cuando las aguas se encuentran en ascenso y se retirarán con las bajantes, las mejores horas en línea general, las dos últimas de la bajante y primeras horas de la creciente, y la última de la creciente y las siguientes dos de las bajantes.
Existe especial actividad para los peces cuando se producen mareas vivas y sobretodo si estas coinciden con el amanecer o el ocaso. Parece que en este período están garantizadas las capturas.
Las más altas y las más bajas

Se dan en el Atlántico, en la Bahía de Fundy (Canadá) (imágen de la izquierda) el agua puede variar hasta 19 metros entre la marea alta y la baja.
En la Bretaña francesa, en Mount Saint Michel (imágen de la derecha), la variación del nivel del mar puede llegar a los 16 metros.
Un dato histórico
Julio César fue sorprendido por la marea entrante cuando iba a conquistar la Gran Bretaña. El y sus soldados quedaron atrapados en la desembocadura del Támesis, en el Canal de la Mancha.
Mito
En algunas culturas, se creia que las mareas eran el latido del corazón de la Tierra.
Consecuencias de este efecto a largo plazo
El efecto de las mareas a largo plazo, es que la energía es disipada por la fricción en los océanos y en el terreno, y la distorsión de la Luna por las fuerzas de marea de la Tierra. Esto frena la rotación de la Tierra y aleja a la Luna de la Tierra. La Tierra pierde energía rotacional, la que es entregada a la Luna.
Eventualmente la rotación de la Tierra será frenada hasta que sea igual al período orbital de la Luna. La Tierra entonces tendrá siempre la misma cara hacia la Luna, de la misma forma en que la Luna ya muestra siempre la misma cara hacia la Tierra. Después de eso el sistema perderá energía lentamente de forma que la Luna se acercará a la Tierra nuevamente.
Este es, por supuesto, un efecto muy lento. La tasa de cambio actual es que la rotación de la Tierra se está frenando 16 segundos cada millón de años y la distancia a la Luna aumenta 120 cm. cada año.
Referencias
http://www.jason.oceanobs.com/
http://www.proteccioncivil.org
http://www.sc.ehu.es/sbweb/fisica/celeste/mareas/mareas.htm
Tags: curiosidades, mareas, mar, ciencia, astronomía, luna, sol











El mítico Mont Saint-Michel, amenazado por el barro y los sedimentos, volverá a alejarse del continente con la marea y a recuperar su antigua magia. Situado entre Normandía y Bretaña, en la desembocadura del Couesnon, ya tenía algo de mágico cuando era una simple excrecencia rocosa en medio de la arena o de las aguas, pues los druidas lo utilizaban para reunirse y transmitirse los secretos de su sabiduría. Los romanos construyeron una calzada para unir los 3,9 kilómetros cuadrados de roca al resto del Imperio. En el siglo VII, cuando se erigió un modesto oratorio en lo que aún se llamaba Mont Tombe, la calzada había desaparecido, desgastada por el oleaje y por la necesidad que los campesinos tenían de sus piedras para levantar los muros de sus casas.














