Roban 5 millones de Euros a base de ingeniería social
Enviado por Admin en la categoría noticias
el Lunes, 31 Octubre, 2005
Francia, un ingenioso timador logra que le entreguen 5 millones de Euros haciéndose pasar por agente secreto especialista en delitos de blaqueo de dinero.
El presunto autor conocido como Gilbert comenzó su andadura este verano cuando un cómplice entró en contacto con un empleado de la Poste, el correos francés, que también ofrece servicios bancarios.
El cómplice fingió ser Jean Paul Bailly, ejecutivo de la Poste, y le dijo al encargado que un miembro de la dirección general para la seguridad externa (DGSE), el equivalente francés de MI6, pronto la entraría en contacto con él.
Una hora más tarde, Gilbert llamó, presentándose como agente. Le compró un teléfono movil al encargado y le pidió que lo mantuviese encendido noche y día y que sólo podía hablar con él. Le llamó 40 veces en las siguientes 48 horas.
En la última llamada consiguió que le diese el nombre de los 6 clientes más ricos de su banco. Le dijo entonces que uno de ellos estaba implicado en operaciones de financiación del terrorismo y estaba a punto de retirar una suma importante.
Gilbert entonces exigió todo el efectivo para marcarlo con microchips y poder seguir el rastro al dinero. Un total de ¤358,000 debía ser puesto en una bolsa y deslizado por debajo de la puerta de un servicio de una cervecería cercana. El empleado lo hizo y el dinero desapareció.
El siguiente fraude fue aún más audaz. Investigó sobre transacciones financieras importantes y llamo a los teléfonos de los bancos más importantes de Francia. Otra vez se presentó como agente de la DGSE y argumento que algunas de las transacciones en curso eran operaciones de blanqueo de dinero para financiar terrorismo y que los servicios secretos necesitaban seguir su rastro. Esto sólo podía hacerse realizando transferencias de dinero a cuentas en el extrajero.
Los banqueros lo creyeron. Dos pagos de ¤2 millón fueron efectuados a cuentas de Ginebra y Hong Kong. Sin embargo, ambos fueron bloqueados antes de que el timador pudiera retirarlos.
Un tercer pago de ¤5.18 millón fue realizado en una cuenta en Estonia. Esta vez Gilbert era más rápido. La policía lo siguió siguiendo el rastro de sus llamadas, pero para cuando lo identificaron ya estaba en Israel.
Arrestaron a su esposa y suegra pero niegan haber actuado como cómplices.
Incluso telefoneó a la gendarmería francesa para comunicar que sus operaciones cesarían en Francia mientras se gastaba el dinero susbtraido. Esta llamada fue la que "tracearon" hasta Israel.
Seguro que algún día encima venderá los derechos para hacer la película. Vía Timesonline.
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El cómplice fingió ser Jean Paul Bailly, ejecutivo de la Poste, y le dijo al encargado que un miembro de la dirección general para la seguridad externa (DGSE), el equivalente francés de MI6, pronto la entraría en contacto con él.
Una hora más tarde, Gilbert llamó, presentándose como agente. Le compró un teléfono movil al encargado y le pidió que lo mantuviese encendido noche y día y que sólo podía hablar con él. Le llamó 40 veces en las siguientes 48 horas.
En la última llamada consiguió que le diese el nombre de los 6 clientes más ricos de su banco. Le dijo entonces que uno de ellos estaba implicado en operaciones de financiación del terrorismo y estaba a punto de retirar una suma importante.
Gilbert entonces exigió todo el efectivo para marcarlo con microchips y poder seguir el rastro al dinero. Un total de ¤358,000 debía ser puesto en una bolsa y deslizado por debajo de la puerta de un servicio de una cervecería cercana. El empleado lo hizo y el dinero desapareció.
El siguiente fraude fue aún más audaz. Investigó sobre transacciones financieras importantes y llamo a los teléfonos de los bancos más importantes de Francia. Otra vez se presentó como agente de la DGSE y argumento que algunas de las transacciones en curso eran operaciones de blanqueo de dinero para financiar terrorismo y que los servicios secretos necesitaban seguir su rastro. Esto sólo podía hacerse realizando transferencias de dinero a cuentas en el extrajero.
Los banqueros lo creyeron. Dos pagos de ¤2 millón fueron efectuados a cuentas de Ginebra y Hong Kong. Sin embargo, ambos fueron bloqueados antes de que el timador pudiera retirarlos.
Un tercer pago de ¤5.18 millón fue realizado en una cuenta en Estonia. Esta vez Gilbert era más rápido. La policía lo siguió siguiendo el rastro de sus llamadas, pero para cuando lo identificaron ya estaba en Israel.
Arrestaron a su esposa y suegra pero niegan haber actuado como cómplices.
Incluso telefoneó a la gendarmería francesa para comunicar que sus operaciones cesarían en Francia mientras se gastaba el dinero susbtraido. Esta llamada fue la que "tracearon" hasta Israel.
Seguro que algún día encima venderá los derechos para hacer la película. Vía Timesonline.

























